Cuando el conocimiento popular falla

21 02 2010

¿Puede la mayoría de la población, incluso mundial, estar equivocada? Pues parece que sí. La famosa sabiduría popular erra innumerables veces, normalmente en cosas sin importancia, pero otras en temas que son para golpearse la cabeza… En esta entrada me limitaré a algunos ejemplos rápidos: ¿Qué me dirías si te pregunto cuánto porcentaje de nuestro cerebro utilizamos? La mayoría (no se tú) respondería rápidamente: “¡Un 10 %!”, e incluso soltaría algo sobre el poder de la mente que no controlamos, y la conversación acabaría hablando sobre ufología o el ouija, mismamente. Bien, pues quizás te sorprenda saber que utilizamos su totalidad, o séase, el 100%. La explicación a esta creencia puede estar en la obstinación de algunos aficionados a lo paranormal de buscar razones por las cuales pudiésemos tener… pues eso, poderes sobrenaturales, pero la creencia en sí, es mucho más antigua, según parece. Me remito al caso de Uri Geller, que embaucaba a la gente con esta teoría. Puedes encontrar más información en MedTempus.com o en la revista nº 10 de El Escéptico.

Me voy a otro ejemplo, que si no me eternizo. Bueno, algo de muy sencilla respuesta es la creencia de que el alcohol (etanol) es un estimulante. Está comprobado que el alcohol produce el efecto contrario: es un depresor, y al producirse una desinhibición de nuestro cuerpo, se puede sentir “euforia”. Hay más información en la Wikipedia.

Hay otros errores que, ni son errores, ni suponen ningún cambio en nuestras vidas el no conocerlos. Simplemente, ideas erróneas pero muy curiosas que tenemos de algunas cosas. Todos sabemos, por ejemplo, que Eva, en la Biblia, comió la manzana por la que fuimos desterrados del paraíso. Vale… llámalo error literario o religioso (depende de tu nivel de creencia), pero en la Biblia no se dice nada de que el fruto prohibido fuese una manzana. Es más, en la Biblia no aparece siquiera la palabra “manzana”. Simplemente se dice eso, pues que es un fruto prohibido. Yo diría que es más bien una piña… siempre me han parecido diabólicas. No es necesario que ponga ningún link, ¿no? ¡A la Biblia me remito! Lee el Génesis, y compruébalo por ti mismo.

¿Alguna vez habéis pasado por alguna página web en la que se os ofrecía pagar por nombrar a una estrella? Bien, pues si es así, que sepáis que eso es totalmente falso. Sólo quién la descubra tendrá permiso para hacerlo, además, y además hay bastantes normas puestas por la Unión Astronómica Internacional, por lo que seguramente quedaría un nombre reducido a letras y números. Puedes leer un artículo que más o menos te lo explica en refugioantiaereo.com

Me estoy extendiendo mucho, así que por hoy llega. Prometo escribir más entradas desmintiendo errores (además de que me encanta hacerlo). Pero os dejo con una última cuestión, investigadla por vosotros mismos: las avestruces no esconden la cabeza al sentirse amenazadas (absurdo, si lo piensas).





Dous vellos que tamén tiveron mocedade

19 02 2010

Dous vellos que tamén tiveron mocedade, que se coñeceron nun baile,  que logo se casaron por amor e que viviron amándose tolamente. Dous vellos, sempre xuntos e sempre calados, que viviron escoitando o rechouchío dun xílgaro engaiolado. Sen fillos e sen amistades. Soios.

Antonte leváronlle o viático ó vello e onte morreu. A compañeira dos seus días vestíuno, afeitouno e púxolle as mans en cruz.

Hoxe entraron catro homes e sacaron a caixa longa onde vai o morto. A vella saíu á porta da casa e, coa voz amorosa dos días de mocedade, despediuse do seu compañeiro:

-¡Deica logo, Eleuterio!

E os veciños que acudiran ó espectáculo tapáronse as bocas e riron cos ventres. A despedida da vella foi rolando e chegou ó casino, e o “deica logo Eleuterio” xa se convertíu en motivo de risa.

Todos, todos, se riron e ninguén se decata con que delor a vella namorada chamará pola morte nesta noite de inverno.

Castelao, Cousas








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